Comienza la restauración de San Sernín y su entorno con la que Toulouse quiere reforzar su candidatura UNESCO

La Basílica de San Sernín (Saint-Sernin) en Toulouse (Francia) afronta un largo proceso de restauración con el que la ciudad francesa pretende reforzar su candidatura para entrar en la lista UNESCO, de la que el propio templo ya forma parte desde 1998 dentro de la Ruta Jacobea.

La mayor parte de las zonas de aparcamientos junto a la basílica va a ser eliminada (foto By Sokoljan – Own work, CC BY-SA 4.0)

Las obras comenzaron en enero de 2017 y se prolongarán a lo largo de tres años, hasta 2019. Durante este periodo habrá andamios sobre la fachada oeste (desde 2008 había una red contra los desprendimientos que ahora se ha sustituido por un andamio paradójicamente ha desaparecido) así como maquinaria y vallas en su entorno. No hay información de posibles cierres durante la obra. Dado que la propia plaza va a ser remodelada los tradicionales mercados que se celebran allí han sido trasladados.


Las fotos (cortesía de Alberto Vidal) muestran el estado de la Plaza y de la Basílica el 23 de abril de 2017. Paradójicamente el andamio de la Basílica ha desaparecido (aunque no tardará en volver)

Los trabajos van a dividirse en varias fases, la primera de las cuáles no ha tenido como protagonista la basílica sino los espacios públicos alrededor de ella en los que se han sustituidos las canalizaciones y conducciones de redes y se eliminan los aparcamientos en superficie existentes. Esta fase durará hasta principios de verano. A continuación comenzarán las obras sobre la propia iglesia (alguna fuente apunta que en 2018), en la que está previsto actuar sobre el frente oeste, las pinturas del transepto norte y la consolidación de la cripta, según informa la ciudad de Toulouse en su propia página web.

La restauración de la Basílica de San Sernín está siempre relacionada con la polémica: en este caso tiene que ver con la reclamación de algunos especialistas de aprovechar la obra para hacer una exhaustiva investigación arqueológica, algo que se ha dejado para más adelante por lo que la actuación actual se ha diseñado para que sea «reversible». Pero no es la primera polémica: en los año 80 del siglo XX hubo una enconada disputa en torno a un proyecto de «desrestauración» que eliminó un escalonamiento de los tejados laterales que se había instalado durante una restauración, a su vez polémica, del XIX.

En esta foto de 2014 (es de foto By PierreSelim – Own work, CC BY-SA 3.0) se puede ver la lona que cubría la fachada oeste desde 2008.

San Sernín o lo que es lo mismo, Toulouse

Y no es extrañar, porque como sugiere una historiadora francesa (de nombre Odile Foucaud), San Sernín no es una basílica, sino que representa por sí sola buena parte de la historia de Toulouse. Se trata del edificio más significativo de la ciudad y una de las iglesias románicas más grandes de Europa. Fue construida en el siglo XI en el lugar en el que había una pequeña capilla desde el siglo V en honor de San Sernin (o San Saturnino) que señalaba el lugar en el que este, primer obispo de Toulouse, había sido martirizado en el siglo III. El peso de San Sernín fue creciendo en la edad media como paso para los peregrinos que desde diferentes partes de Europa hacían el camino de Santiago. La iglesia comenzó a construirse por el ábside siendo la cripta actual los restos más antiguos de aquella primitiva iglesia.

Para saber más sobre las obras.

En diferente  páginas del ayuntamiento de Toulouse

O en esta otra, también en francés.

Para saber más sobre San Sernín

En su página en Arteguía.

 

Las fotos de esta entrada son de:

PierreSelim – Own work, CC BY-SA 3.0, aquella en la que se ve el andamio.

Sokoljan – Own work, CC BY-SA 4.0,

Nuestro agradecimiento a nuestro amigo Alberto Vidal que amablemente se desplazó hasta Toulouse para documentar el estado de la plaza y de la basílica. Mil gracias!!

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